Adiós al papel en el consentimiento informado
Informar al paciente y recabar su consentimiento informado antes de iniciar el tratamiento no es opcional: lo exigen la Ley 41/2002 y el código deontológico. Con Clinora preparas el documento, lo envías por email y el paciente lo firma desde su móvil u ordenador, sin imprimir, escanear ni instalar nada.
Firma a distancia, con o sin cuenta
El paciente recibe un enlace por correo, válido siete días, confirma su dirección y acepta el documento — sin necesidad de crear una cuenta. Si prefieres que firme desde el portal del paciente, puede trazar su firma manuscrita directamente en la pantalla del móvil. Y si la consulta es presencial, firma en tu dispositivo y queda archivado igual.
Qué queda registrado en cada firma
Cada consentimiento firmado guarda la fecha y la hora, la dirección IP y el dispositivo desde el que se firmó, junto con el correo confirmado o el trazo manuscrito. Esas evidencias se almacenan cifradas y se imprimen en el propio PDF, de modo que el documento que archivas ya lleva dentro la prueba de cómo se firmó. Al firmar, ese PDF queda sellado con su huella SHA-256, y también la del documento anexo si lo lleva: cualquier cambio posterior en el fichero se puede detectar.
Validez legal, dicha con precisión
El artículo 25.1 del reglamento europeo eIDAS impide negar efectos jurídicos a una firma por el hecho de ser electrónica: el consentimiento firmado en Clinora es admisible como prueba. Lo que Clinora emite hoy es una firma electrónica simple con registro de evidencias, el estándar con el que trabaja la mayoría de consultas de psicología. La firma electrónica avanzada, que añade verificación reforzada de la identidad del firmante, está en preparación; si tu práctica la necesita, escríbenos y te confirmamos plazos.
Archivo automático en el expediente
El documento firmado se vincula al expediente del paciente sin que tengas que guardarlo en ningún sitio, y puedes enviarle una copia por email con un clic. Si algún día necesitas acreditar el consentimiento, lo tienes localizado, cifrado y con sus evidencias, no perdido en un cajón.