Un centro, varios profesionales, un solo sistema
Gestionar un gabinete psicológico con varios terapeutas multiplica la complejidad: agendas que no deben solaparse, pacientes que a veces cambian de profesional, la facturación de cada profesional —autónomo o asalariado— y, sobre todo, la obligación de que cada psicólogo acceda solo a lo suyo. Clinora coordina todo el centro sin que la confidencialidad de ningún paciente se resienta.
Cada profesional ve solo a sus pacientes
En un centro, el RGPD exige que cada profesional acceda únicamente a la información que le corresponde. En Clinora el acceso a la historia clínica se rige por la asignación del paciente, no por pertenecer al centro: los compañeros no se ven las historias entre sí. Solo el gestor —owner o admin— tiene una visión de conjunto del equipo, y en modo lectura. Profundiza en protección de datos y RGPD.
Agenda unificada del centro
Cada psicólogo gestiona su agenda, y el gestor dispone además de una agenda unificada con una columna por profesional: la ocupación de todo el equipo y los huecos libres de un solo vistazo, sin solapamientos. Los pacientes reservan desde el portal con la disponibilidad real de su profesional.
Reasigna pacientes sin perder el historial
Cuando un profesional se va o cambia la carga de trabajo, puedes reasignar pacientes a otro profesional del centro —uno a uno o de forma masiva—. El historial clínico viaja con el paciente y cada movimiento queda registrado en una auditoría (quién, cuándo, de quién a quién y por qué), lista para cualquier revisión.
Lista de espera y plantillas compartidas por el equipo
La lista de espera es un pool del centro: cuando se libera un hueco, el gestor puede asignar a la persona que espera al profesional que corresponda. Y las plantillas de evaluación se comparten con todo el equipo, para que todos los profesionales trabajen con los mismos instrumentos sin duplicar esfuerzos. Cada uno mantiene, eso sí, la propiedad de lo que crea.
Facturación adaptada a cómo trabaja cada profesional
Clinora se adapta a la relación laboral de cada miembro del equipo. Un autónomo emite sus facturas VeriFactu con su propia identidad fiscal y su certificado, como exige la ley. Cuando un psicólogo es asalariado, es el centro quien factura por él —con el NIF, el certificado y la numeración del propio centro—, sin que el profesional tenga que gestionar nada. Un mismo centro puede combinar ambos casos, profesional a profesional.
En todos los casos el centro supervisa la actividad, ve una comparativa de profesionales (pacientes e ingresos) y puede configurar comisiones para los autónomos —con la privacidad de los ingresos protegida entre compañeros—. La documentación clínica (notas SOAP cifradas y consentimientos firmados) mantiene el mismo rigor que en la consulta individual.
Roles y control de acceso
El centro se organiza por roles —owner, admin y profesional—, cada uno con sus permisos: quién gestiona el equipo, quién ve los ingresos, quién factura. Conoce la plataforma completa en software para psicólogos o consulta los precios del plan Equipo.