El sistema de cobros de Clinora
Clinora registra cada cobro en el momento en que ocurre: la sesión pagada al reservar, el bono comprado online, o el pago en efectivo o por transferencia que apuntas tú. Calcula la base, la exención de IVA sanitaria y, si la aplicas, la retención de IRPF, y guarda cada operación con su referencia interna.
Lo que Clinora no hace es expedir la factura: eso lo hace tu gestoría, o tú con tu programa de facturación. Clinora se encarga de que le llegue todo lo que necesita, a tiempo y sin que tengas que reenviar nada.
Qué pasa cuando un paciente paga
El paciente recibe al momento un justificante de pago, por correo y en su portal, con el importe, la fecha y la exención aplicada. Dice claramente que no es una factura y que la factura le llegará por separado.
Qué recibe tu gestoría
Tu gestoría tiene su propio enlace de descarga, sin cuenta en Clinora. Baja tus operaciones en un fichero que su programa importa —fecha, concepto, importe, destinatario, exención y retención— y puede bajar solo lo que cambió desde la última vez. Cada mañana recibe un aviso si hay operaciones nuevas. El fichero no lleva datos clínicos: el concepto es genérico por defecto, y solo lo que necesita para facturar.
La factura vuelve al paciente
Cuando tu gestoría expide la factura, la subes a Clinora —una a una o varias de golpe— y el paciente la recibe en su portal o por correo. Tú ves en todo momento qué operaciones siguen esperando factura, para que ninguna se quede atrás.