El sistema de cobros de Clinora
Clinora registra cada cobro en el momento en que ocurre: la sesión pagada al reservar, el bono comprado online, o el pago en efectivo o por transferencia que apuntas tú. Calcula la base, el 21% de IVA repercutido y, si la aplicas, la retención de IRPF, y guarda cada operación con su referencia interna.
Lo que Clinora no hace es expedir la factura: eso lo hace tu gestoría, o tú con tu programa de facturación. Clinora se encarga de que le llegue todo lo que necesita, a tiempo y sin que tengas que reenviar nada.
Qué pasa cuando un cliente paga
Tu cliente recibe al momento un justificante de pago, por correo y en su portal, con el importe, la fecha y el IVA repercutido. Dice claramente que no es una factura y que la factura le llegará por separado.
Qué recibe tu gestoría
Tu gestoría tiene su propio enlace de descarga, sin cuenta en Clinora. Baja tus operaciones en un fichero que su programa importa —fecha, concepto, importe, destinatario, IVA repercutido y retención— y puede bajar solo lo que cambió desde la última vez. Cada mañana recibe un aviso si hay operaciones nuevas. El fichero no lleva notas de sesión: solo lo que necesita para facturar.
La factura vuelve al cliente
Cuando tu gestoría expide la factura, la subes a Clinora —una a una o varias de golpe— y tu cliente la recibe en su portal o por correo. Tú ves en todo momento qué operaciones siguen esperando factura, para que ninguna se quede atrás.